Componentes

La semana pasada publicamos la primera entrega de nuestra guía centrada en componentes de PC y su importancia, donde también lanzábamos una pregunta clara a la que ibamos dando respuesta en cada caso concreto, en qué debo gastar más y por qué.

Hoy cerramos el artículo con esta segunda parte en la que hablaremos de los principales componentes que quedaron pendientes en la primera, y también haremos un resumen final en el que haremos referencia a otros “secundarios” pero que merecen ser tenidos en cuenta.

El esquema será el mismo ya que resulta fácil de entender, y como siempre os invitamos a dejar cualquier duda en los comentarios.

4-Fuente de alimentación

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La fuente de alimentación es uno de los grandes pilares maestros de cualquier PC, ya que es la que se encarga de alimentar a todos los componentes que tenemos conectados.

Esto implica que si elegimos una fuente que no tenga potencia suficiente o que no cumpla con los requisitos de nuestro equipo tendremos problemas, que pueden ir desde algunos leves, como pérdidas de rendimiento, hasta otros más graves que incluyen inestabilidad o apagones y que pueden acabar teniendo consecuencias fatales, y no sólo para la fuente sino también para el resto del equipo.

Tened en cuenta que a la hora de elegir una fuente de alimentación no debemos dejarnos llevar a ciegas por su potencia, es decir, por los vatios que tenga, sino que debemos valorar otros aspectos como la potencia real, la eficiencia que consigue (energía aprovechada, que viene indicada por la certificación 80 Plus y su grado), además de sus conectores, el amperaje del carril de 12V y las medidas de protección contra fallos en la red eléctrica.

¿Debo invertir mucho en una fuente de alimentación?depende de para lo que vayamos a usar el equipo y de la propia configuración del equipo, aunque hay algunas reglas básicas que os vamos a dejar a continuación y que os pueden servir como referencia clara.

  1. Equipos para ofimática, multimedia y juego ligero: son equipos que tienen un consumo mínimo, sobre todo si utilizamos soluciones Intel de última generación y aprovechamos su gráfica integrada. Con una fuente estándar de 250W no tendríamos problemas a la hora de alimentar un PC de ese tipo.
  2. Equipos para juego intensivo: aquí la cosa cambia y mucho frente al caso anterior, ya que nos metemos en tarjetas gráficas dedicadas que dependiendo de la gama pueden llegar a multiplicar varias veces el consumo de un sistema estándar para ofimática. Es recomendable como mínimo que la fuente iguale la potencia en vatios recomendada para nuestra tarjeta gráfica, que cumpla el amperaje requerido en el carril de 12 en caso de que aquella necesite conectores adicionales y que tenga al menos certificación 80 Plus Bronce.

5-Tarjeta gráfica

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Es la encargada de convertir la información que recibe en imágenes que visualizamos en pantalla, y en el caso de las soluciones 3D actuales también es la que saca adelante las cargas de trabajo de juegos y entornos desarrollados para aprovechar su alta potencia de proceso en paralelo.

Esto nos permite ver que es un elemento clave en equipos dirigidos a juego intensivo, pero que tiene un papel casi irrelevante en PCs para ofimática, multimedia y juego ligero.

Tened en cuenta que esto no quiere decir sin embargo que debamos prestarle la máxima atención si queremos montar un PC para jugar, ya que si sólo invertimos en ella y descuidamos otros elementos como procesador y fuente de alimentación tendremos serios problemas.

Lo ideal es por tanto un equilibrio mínimo en ese tipo de equipos, en el que el procesador deberá ser de gama media-baja (un Core i3 o FX 6300) como mínimo y la tarjeta gráfica debería ser de gama media, también como mínimo.

¿Debo invertir mucho en una tarjeta gráfica?: todo depende de para qué quieras el equipo, como te explicaremos a continuación, y también de la resolución y ajustes a los que quieras jugar.

  1. Equipos para ofimática, multimedia y juego ligero: en estos casos nos basta con la solución integrada que traiga el procesador, ya que tanto las soluciones de AMD como las de Intel han mejorado mucho y permiten incluso mover juegos en resoluciones 720p y calidades medias-bajas. Por tanto no vale la pena invertir en una tarjeta gráfica dedicada.
  2. Equipos para juego intensivo: en estos casos la tarjeta gráfica juega un papel clave. Si vas a jugar en resoluciones 900p o inferiores con una solución de gama media baja es suficiente (GTX 750 TI o R7 260X), por contra si tienes pensado jugar en 1080p lo mínimo recomendable es una RX 460 o una GTX 950. Si quieres jugar en 1080p al máximo y fluidez total debes apuntar a una GTX 970 o una RX 470, y si piensas subir a 1440p tu mínimo debería ser una GTX 980 o una RX 480. Finalmente para resoluciones 2160p debes ir a por una GTX 1070 o una Radeon Fury X.

6-Unidad de almacenamiento

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Es donde almacenamos todas nuestras cosas, incluido el sistema operativo, los programas, los juegos y las aplicaciones. Esto quiere decir que se comunica con componentes tan importantes como el procesador, y que de su velocidad depende en buena medida el rendimiento general del equipo.

Lo dicho hace que merezca una importancia que no siempre le damos, aunque debemos tener claro que tampoco juega un papel vital y que no debemos ir nunca a por lo más caro ya que no nos compensará en absoluto.

A la hora de elegir este componente debemos tener muy en cuenta nuestras necesidades de almacenamiento, ya que si vamos a tener que almacenar mucha información no nos saldrá rentable adquirir solamente un SSD, y si tenemos unas necesidades de almacenamiento reducidas tampoco valdrá la pena un HDD de 1 TB.

Dicho esto entramos al fondo del asunto.

¿Debo invertir mucho en una unidad de almacenamiento?: la respuesta es que no, debes buscar el equilibrio y tener en cuenta que una configuración mixta de SSD + HDD puede ser tu mejor opción, o que incluso quizá te compense más un HDD externo, que es por ejemplo lo que utilizo yo en mi equipo principal (SSD de 500 GB + HDD de 2 TB + tres unidades USB para mover cosas con comodidad).

  1. Equipos para ofimática, multimedia y juego ligero: las necesidades de almacenamiento de este tipo de equipos suelen ser muy pequeñas, así que lo más recomendable es apostar por un SSD de 120 GB, ya que hará que el sistema “vuele”. Si necesitamos más espacio podemos optar por un SSD de 250 GB o en casos concretos y extremos ir a por una configuración de SSD de 120 GB para SO y cosas básicas y un HDD interno o externo de 1 TB.
  2. Equipos para juego intensivo: un jugón necesita capacidad para no tener que estar constantemente borrando e instalando, pero si sabemos administrarnos no tendremos problemas. Merece la pena invertir en un SSD de 500 GB si aprovechamos bien los juegos y no estamos haciendo instalaciones “todos los días”. En caso contrario un SSD de 250 GB para SO y uno o dos juegos “principales” y un HDD de 1 TB para juegos secundarios puede hacernos un buen papel y requiere una inversión asequible.

Antes de terminar dos apuntes. Por un lado hay que tener claro que los SSDs no son imprescindibles pero sí muy recomendables por la diferencia que marcan, y en segundo lugar tened en cuenta que las configuraciones que citamos son simples ejemplos para guiaros un poco y que podéis jugar con otras opciones.

7-Otros elementos que vale la pena tener en cuenta

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Queremos poner punto y final con una pequeña reflexión en otros componentes que también forman parte del equipo y que aunque no son tan importantes como los anteriores sí que merecen un mínimo de atención, ya que una elección incorrecta también nos puede pasar factura:

  • Caja: más allá de su peso como elemento estético debemos buscar una que se ajuste a las medidas de nuestros componentes, sobre todo la tarjeta gráfica, y que tenga una buena ventilación.. En el caso de los PCs de ofimática, multimedia y juego ligero vale casi cualquier cosa, pero en PCs para juego intensivo no, así que cuidado.
  • Sistema de disipación: su importancia es clara, ya que si resulta insuficiente podemos sufrir pérdidas de rendimiento por exceso de calor y averías en componentes. Para un PC ofimática, multimedia y juego ligero sirven los elementos de stock de cada componente, pero para un PC gaming debemos tener más cuidado y valorar el uso de soluciones avanzadas si es necesario.
  • Unidad óptica: ha perdido peso gracias al auge de plataformas como Steam y Humble Bundle, y también por la presencia de la nube y el abaratamiento de las unidades USB. Su compra no es imprescindible y depende de las necesidades de cada uno.

Enlaces de interés: Guías MC.

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