Consola con SSD

Una consola con SSD es una buena manera de mejorar tu máquina de juegos, rebajando el consumo y acelerando los tiempos de carga. 

SSD es hoy el gran estándar del almacenamiento en movilidad y está llegando con fuerza al sector del PC de sobremesa. En consolas de videojuegos los beneficios no son tan notorios aunque también existen. Sony, Microsoft y Nintendo evitaron instalar unidades de estado de sólido por motivo de coste pero es probable que las próximas generaciones también los incluyan.

Si no quieres esperar a mejorar, debes saber que las SSD también puedes utilizarlas en las consolas aunque por diversas vías según modelo. Los revisamos:

PlayStation 4

La consola de Sony no soporta unidades externas pero soporta algo mejor, porque permite sustituir el disco duro interno por una SSD. Sony ofrece instrucciones oficiales para reemplazar el disco duro de la PS4. Básicamente es el mismo proceso a realizar cuando reemplazamos un disco duro de un portátil o un sobremesa. Aquí tienes una guía completa paso a paso con el montaje de un SSD que puede darte una idea.

La SSD a colocar en la PS4 debe ser una unidad interna de 2,5 pulgadas, de 9,5 mm o más delgada en tamaño y bajo interfaz SATA. La guía de Sony contempla la creación de una copia de seguridad de los datos en una unidad extraíble, el acceso a la bahía de disco duro de la consola, la instalación de la unidad para completar el proceso instalando el software y restaurando la copia de seguridad.

Sólo puedes tener un disco duro (o SSD) instalado a la vez y conociendo la enormidad de espacio que necesitan los grandes juegos el mínimo a utilizar sería de 256 GB. Los precios han bajado muchísimo y tienes una Crucial BX200 por 66 euros o una Samsung EVO 850 por 69 euros. Lo ideal sería instalar 500 GB o incluso 1 Tbyte como ofrecen las consolas oficiales en disco duro, pero el precio aumenta bastante.

Xbox One

Microsoft no soporta oficialmente el reemplazo del disco duro interno por una SSD pero en cambio, es compatible con unidades de almacenamiento interno conectada a USB y ofrece soporte específico en esta guía.

Deberás adquirir una SSD USB 3.0 externa con al menos 256 Gbytes de capacidad. La instalación es muy sencilla porque simplemente consiste en conectarla a uno de los tres puertos USB 3.0 que incluye la consola. Desde la misma interfaz de la Xbox (Configuración-Sistema-Almacenamiento) puedes formatear la unidad y dejarla lista para usarla con juegos y aplicaciones. Incluso puedes mover juegos desde el disco duro interno a la nueva SSD externa sin necesidad de reinstalarlos.

Una observación importante es asegurarse que la SSD a utilizar va a ser más rápida que el disco duro interno por lo que obligatoriamente tienes que usar una preparada para aprovechar el puerto USB 3.0. Entre las mejores y más vendidas tienes una Samsung Memory MU-PS500BEU con 500 Gbytes de capacidad y velocidades de escritura altísimas para una unidad externa de 450 Mbytes por segundo. Cuesta 199 euros. También puedes utilizar una SSD interna que tengas por casa adquiriendo una carcasa externa. Necesitas una capacidad mínima de 256 Gbytes.

Wii U

Por lo general los juegos de la consola de Nintendo no se instalan en la memoria interna salvo los digitales descargados que no se juegan desde discos.  Para estos casos, también puede conectar unidades externas de la misma manera que en la Xbox, aumentando la capacidad de almacenamiento y potencialmente acelerando los tiempos de carga, si el juego se ejecuta desde la SSD. Nintendo ofrece soporte para conectar y usar unidades externas que pueden ser SSD y también discos duros.

Las unidades de esta sólido siguen bajando de precio mes a mes y se están “poniendo a tiro” a múltiples sectores, también en consolas de videojuegos.

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