hosting

Aún hoy en día, cuando las redes sociales y los servicios de mensajería se han posicionado al frente de la relación entre organizaciones y clientes, o entre proyectos y usuarios, sigue siendo un requisito indispensable el disponer de un sitio web propio que represente al producto o iniciativa. Hoy te mostramos cómo elegir un buen hosting para tu proyecto, sin importar el tamaño.

Para empezar, el nombre. El nombre del proyecto determinará el nombre del dominio, la dirección URL a la que acudirá la gente. Es lo primero a contratar y no solo en la estética hay que reparar. La seguridad es un aspecto crítico y cada vez son más los proveedores que incluyen certificado SSL al adquirir el dominio. El cifrado de los datos en tránsito es una garantía adicional básica actualmente.

Lo siguiente sería contratar el hosting, momento en el que las dudas de las personas no curtidas en estas lides comienzan a aflorar: “¿qué capacidad necesito? ¿Potencia? ¿Características?”. Cuando surgen dudas, la documentación y la asistencia técnica entran en juego, por lo que suele ser un movimiento inteligente comprobar los antecedentes y respuesta del proveedor en el que se esté interesado.

En cuanto a consideraciones a la hora de evaluar diferentes soluciones y o diferentes proveedores, el precio es con toda certeza un factor clave al elegir un hosting para tu proyecto. La buena noticia es que no siempre calidad y precio están reñidos; y que la tecnología avanza a grandes pasos, y la escalabilidad de recursos bajo demanda está a la orden de día.

En otras palabras, ya no es necesario anticiparse al crecimiento de las exigencias del proyecto como antaño. Ahora basta con acceder al panel de preferencias de turno y ampliar recursos según sea preciso, así como cambiar de modalidad, tipo de servidor, etc. Y todo a golpe de ratón o dedo, mediante interfaces de administración gráficas y sencillas, aptas para todos los públicos.

De hecho, si hay un aspecto en el que la oferta de los proveedores web ha mejorado, es en accesibilidad. Tampoco hace falta ya ser un experto para, en minutos, levantar un sitio web de aspecto profesional con alguno de los CMS más populares del mundo: en unos pocos clics se puede resolver la instalación de WordPress, Joomla y otros gestores de contenidos.

Volviendo con las consideraciones técnicas previas del hosting para tu proyecto, si bien dependerá en concreto del tipo de proyecto y sus necesidades, el hardware que sostiene el alojamiento o las herramientas dedicadas que lo acompañan deberían tenerse muy en cuenta. Exactamente igual con la exclusividad de recursos o la disponibilidad que garantice el proveedor.

Como se ve, son varios los puntos en los que hay que fijarse antes de contratar nada. Por eso escoger al proveedor adecuado es importante. Es decir, cualquiera puede montarse un blog gratuito en WordPress e incluso ponerle un dominio personalizado, pero las posibilidades que ofrece un hosting propio son mucho más interesantes. Incluso aunque solo se quiera montar un blog.

Imagen: Shutterstock

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