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Gamefly es un servicio de videojuegos en streaming que Samsung ha incorporado a todos sus televisores con funciones SmartTV. Pagando una suscripción mensual, podemos disfrutar de una buena colección de juegos (actualmente hay 44 disponibles) sin necesidad de tener una consola conectada. ¿Está la tecnología preparada para dar el salto al streaming? Hemos disfrutado de Gamefly estas navidades y estas son nuestras impresiones.

Para probar el servicio Samsung nos entregó un gamepad Logitech F710, inalámbrico y de excelente calidad. También se puede utilizar con un mando de Xbox 360, con el pad de Amazon TV Fire o con el Logitech F310, más económico pero con cable. El proceso de configuración es muy sencillo, basta instalar la aplicación desde el menú del televisor, crear una cuenta y pulsar un botón para emparejar el pad por Bluetooth.

El menú de Gamefly es sencillo e intuitivo y está diseñado para controlarse sin necesidad de recurrir al mando a distancia; nosotros lo probamos con una conexión de fibra óptica de 30 megas, proporcionada por Movistar y conectando el televisor al router por cable Ethernet (aunque en la web indican que también podemos usar WiFi es más que recomendable optar por el cable o por soluciones PLC para un rendimiento óptimo).

En el catálogo actual de Gamefly encontramos un variado surtido de juegos ya disponibles en PS3; hay nutrida presencia de títulos de LEGO y alguna sorpresa interesante, como Alan Wake o tres títulos de Batman pero es evidente que necesita mejorar en este punto. Como en otros servicios de streaming (¿alguien recuerda el proyecto OnLive?) el videojuego se ejecuta en los servidores de Gamefly, que es de donde nos llega el streaming de imagen y sonido. El principal problema de estas soluciones es el inevitable retardo (también conocido como lag) que se produce desde que pulsamos un botón en el pad hasta que se realiza la acción elegida en el juego.

El rendimiento real de Gamefly según nuestra experiencia se puede calificar como aceptable. Aunque no hay posibilidad de medirlo de manera exacta, nuestra impresión es que la mayoría de títulos se mueven entre los 20 y los 25 frames por segundo, si bien hay escenarios donde se perciben molestos “bajones”; más que de potencia de proceso, que se da por supuesta en una infraestructura de este tipo, dependen de la calidad de nuestra red y de la saturación del servicio. En este vídeo podéis ver cómo funciona.

Gamefly guarda nuestras partidas en la nube para que podamos seguir jugando en cualquier momento y admite multijugador local, siempre que el título comtemple esa opción y tengamos los controladores conectados.

¿Para quién es Gamefly?

Tras un par de semanas probando Gamefly tenemos claro que no debería ser una opción para los hardcore gamers, aquellos que tienen un PC de última generación o son usuarios habituales de consolas. Ni el catálogo actual ni el rendimiento de la plataforma puede competir con el hardware dedicado a poco que seamos exigentes. No dudamos que el futuro de los videojuegos pueda ir por este camino pero, hoy por hoy, todavía no ha llegado ese momento.

Gamefly sí puede ser interesante para un perfil de usuarios más casual, que no está dispuesto a pagar por hardware para jugar y quiere una solución por suscripción. El servicio ya está disponible en España y podemos acceder al All Arround Pack por menos de seis euros al mes, un coste interesante a poco que juguemos unas cuantas horas.

 

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